Luis Antonio, José Luis y Luis Manuel son tres peleoneros hermanos que pelean por el amor de su prima Lupita Smith y tratan constantemente de aclarar cuentas con los malvados primos López.
Herrera (Armendáriz) y Gómez (Fernández) están en bandos opuestos de la Revolución; cuando los dos regresan a casa, uno descubre que su amante, La Bandida (María Félix) está involucrada con alguien más; y el otro descubre que está a punto de ser viudo.
Viruta y Capulina Buscan oro en el Oeste pero son capturados por unos indios. Mediante un detector de metales y el flash de una cámara, tendrán que ganarse el respeto de los indios y salvar a las bellas jóvenes Lupita y Lolita.
Capulina trabaja como barrendero de un banco, pero él sueña con ser policía. Sin querer, Capulina impide un asalto y secuestro en el banco y por su gran hazaña, es gratificado por los dueños nombrándolo policía permanente del banco. Así Capulina logra hacer realidad sus sueños.
Los detectives Viruta y Capulina viajan al Puerto de Acapulco para cuidar de Ricardo, el joven hijo de un millonario. Cuando el muchacho es secuestrado, es el turno de Viruta y Capulina de enfrentarse a los maleantes para rescatarlo.
Capulina viene a divertirnos nuevamente con una comiquisima historia. Un campesino muy ignorante pero suertudo sale huyendo de su pueblo y se ve involucrado en una serie de divertidos enredos.
Derrotado y casi sin tropas, el villista coronel Zeta llega a un pueblo controlado por los carrancistas. Aunque son aliados, Zeta encarcela y ordena fusilar al coronel Zúñiga ya varios de sus hombres para tomar el control del pueblo. Entre los muertos está el amante de "La Cucaracha", una bragada soldadera que capitanea un grupo de mujeres armadas. A los combates entre las tropas se suman los enfrentamientos entre Zeta y "La Cucaracha" y la aparición de Isabel, una mujer burguesa obligada a unirse al grupo de revolucionarios.
Capulina accidentalmente adopta a un león de una tienda de mascotas, pensando que es un gato. Las cosas se complican cuando, encima de todo, lo toman por asaltante.
Los empleados de una dulcería, Viruta y Capulina, echan a perder la venta del negocio y son despedidos. Al seguir los consejos de un mago que les ofrece cambiar su suerte, Viruta y Capulina se meterán en líos y tratarán de conquistar a dos muchachas llamadas Lucha.
En el planeta Venus, el lider del sindicato de maridos oprimidos, desea que se devuelva el poder a los hombres, porque si no hay dolor tampoco hay alegria. Los charros terricolas Viruta y Capulina, son elegidos por las Venusinas X7 y X8, como ejemplo de machos que no sirven para nada.