| www.artehistoria.com Gracias a una poderosa armada, Roma extendió su control, cultura y estilo de vida por buena parte del mundo conocido, alrededor de un mar que consideraban propio, el Mare Nostrum o Mediterráneo. Mediante las guerras de conquista, Roma podía mantener contentos a su ciudadanía, además de ofrecerles un medio de ganarse la vida. También los soldados legionarios encontraban pocos estímulos para desear el fin de las operaciones militares, pues con ella podían enriquecerse o, al menos, subsistir. El campamento militar, organizado siempre de la misma manera, era un reducto que imitaba la ciudad de Roma, un espacio romano asentado en medios provinciales. Según los relatos de los autores antiguos, en los campamentos había buhoneros y prostitutas indígenas. También nos hablan de la baja moral de los soldados, que no tenían excesivo interés en volver a Roma para pasar a engrosar las filas de los desheredados de las ciudades. Además, muchos de ellos establecían sólidos vínculos con las poblaciones locales. La entrada en Hispania de las legiones romanas se produce durante la Segunda Guerra Púnica, entre los años 218 y 201 antes de Cristo. A partir de este momento, Roma comenzó a enviar a sus tropas a Hispania, dando comienzo la conquista propiamente dicha. La conquista de Hispania es un proceso largo y difícil. Tarraco, la actual Tarragona, fue la primera fundación romana en ultramar y desde ella partió la romanización de la península, convirtiéndose en la capital ... |